jueves, 19 de mayo de 2011

La revolución de mayo de 2011

El movimiento del 15 de mayo es imparable. Las manifestaciones del domingo 15 de mayo de 2011 han dado paso a concentraciones pácificas. A ellas se ha ido sumando cada vez más gente. Es emocionante vivir este momento histórico en el que la ciudadanía ha dicho basta a los políticos. Miles de personas se concentran en varias ciudades españolas, siendo especialmente relevante la que hay en la puerta del sol, en la capital de España. Jóvenes, precarios, desempleados, estudiantes, jubilados, amas de casa, etc. Gentes diversas, de distintas edades (no solo jóvenes), que reivindican un cambio en la política. Organizan asambleas en las que consensúan los reivindicaciones. Están indignados con los políticos que se han plegado a los mercados y que han perjudicado a la mayoría de la sociedad. La falta de empleo, los problemas económicos, los recortes sociales, han generado una masa crítica que reivindica una mejora de la democracia. Los jóvenes piden un cambio en el sistema para no sentirse excluidos del mismo. Proponen realizar profundos cambios que deben tener en cuenta los políticos inteligentes. Los partidos mayoritarios, PP y PSOE, han demostrado su incapacidad para satisfacer los anhelos de una sociedad harta de la situación actual. El ciudadano quiere participar en las deciciones políticas, y no quiere que los políticos decidan en contra del pueblo. Los jóvenes no se conforman con votar cada 4 años, quieren influir de verdad en las decisiones políticas. El primer punto que reivindican es la reforma electoral, para que el voto a los partidos minoritarios tenga peso real en el parlamento. Por eso, los partidos mayoritarios no quieren reformar una ley electoral que les beneficia ampliamente, y que margina a las minorías alternativas. Los políticos parece que no se dan por aludidos y lo único que les interesa es el voto del próximo domingo. Siguen sin escuchar la voz de la ciudadanía. Es igual. La sociedad ya ha ganado manifestando su indignación. Han demostrado una sensatez impresionante. Tienen ganas de cambio y están dispuestos a cambiar las cosas. Somos un ejemplo en todo el mundo. Como en mayo del 68, ya han ganado, porque llevan la razón. Aunque no consigan lo que pidan, ya han demostrado la capacidad de movilización y de desafío al sistema imperante. Son unos héroes. En mayo de 2011 se ha producido una revolución. Podemos soñar con la mejora del sistema. Las utopías aún son posibles. Y hay que luchar por ellas. Por lo menos intentarlo.

sábado, 2 de mayo de 2009

Nos acordamos de la salud cuando no la tenemos

Parece un tópico pero es verdad. Sólo nos acordamos de la salud cuando no la tenemos. Y la salud es lo más importante. Claro que todos hemos tenido enfermedades poco graves como un resfriado. Pero sólo cuando tienes algo grave te das cuenta de lo importante que es la salud. Claro que hay muchos avances médicos pero estos no han erradicado las enfermedades. Es cierto que hay enfermedades que tienen cura, pero otras como el cáncer tienen difícil curación en ciertos casos. El ánimo también es importante para mejorar la salud. Es importante el aspecto psicológico para mejorar la salud. Lo peor claro está son las enfermedades mortales. No niego que no tengan solución pero son muy complicadas. Los buenos hábitos previenen estas enfermedades. Lo malo es que no se diagnostiquen a tiempo. También hay enfermedades raras cuyos síntomas son poco detectables. Pero y si te detectan algo que no tiene cura tiene que ser un sufrimiento extremo. Saber que no vas a vivir, cuando no te toca morir debe ser durísimo. Claro está que lo peor es el sufrimiento del paciente pero también el de sus seres queridos. En ese sentido los cuidados paliativos me parecen esenciales. Termino deseándoles salud a todos.

Las apariencias engañan

Las apariencias engañan. Está claro. La gente juzga a la ligera sin saber como es realmente la persona a la que está juzgando. Lo que a primera vista puede parecer antipatía, puede ser timidez. La timidez es algo difícil de superar pero hay grados. Se puede pasar de extremadamente tímido a tímido. Lo que es más normal es tener reparos en hablar con gente desconocida, en especial sin son de distinto sexo. Detrás de la timidez hay un problema de falta de confianza en si mismo. Hay algunos que intentan vencer la timidez a base de alocohol. Y que me dicen de los esterotipos: el gafotas empollón, la frialdad de los castellanos, la tacañería de los catalanes, la imprudencia de los jóvenes. Evidentemente tiene un fondo de verdad, pero no se puede generalizar. Las personas a la hora de juzgar a las personas se fía de las primeras impresiones. Y que me dicen de alguien que dice una mentira y ya le consideran un mentiroso, incluso cuando dice la verdad. Eso es injusto. Y que me dicen de aquellas personas que son extremadamente encantadores y son falsos para conseguir sus objetivos. Personas en las que es fácil confiar y te dan puñaladas traperas. Basta ya de apariencias. Hay que saber distinguir la máscara del verdadero rostro de las personas. Hay que juzgar a las personas por lo que son y no por su aspecto o por la primera impresión

miércoles, 29 de abril de 2009

Mucho título, poco trabajo

¿Para que sirve tener un título universitario si no encuentras empleo? Esa es una pregunta que muchos jóvenes nos hacemos. Hemos invertido 5 años de nuestra vida para no encontrar un empleo acorde a lo que hemos estudiado. Es sangrante la situación que se está produciendo en España. Estamos atravesando una gravísima crisis económica en todo el mundo, pero ¿no existe empleo cualificado suficiente como para todos los titulados universitarios? Se está creando una gran frustración y desilusión en muchos jóvenes. No hay derecho a que jóvenes preparados no puedan acceder a trabajos relacionados con lo que han estudiado. Es vergonzoso que no encuentren su primer empleo o que tengan que buscar empleos de baja cualificación. Que opción le queda a los jóvenes. Las opciones son limitadas. O pone un negocio propio -cosa harto difícil si no se tienen ingresos o posibilidades de que te concedan un crédito- o se trabaja de teleoperador o de camarero. La situación económica es mucho peor de lo que parece y los trabajos escasean. Hay muchísima gente buscando un empleo -recordemos que en España hay 4 millones de parados- y las cosas no parecen mejorar. Los servicios de empleo no son eficaces para encontrar empleo y las ETTs no son la panacea, pero buscan empleo. Las administraciones no son eficaces. A ver si la situación mejora. La esperanza en encontrar un empleo prevalece, pero la situación es injusta. Hay jóvenes que tienen mucho título pero ningún trabajo.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Epílogo: Juventud (Parte IV)

Y aquel joven se trasladó a vivir cerca de una ciudad. Quería estudiar periodismo, puesto que había colaborado en un suplemento escolar de El Norte de Castilla, y le gustaba bastante escribir. Sin embargo, las circunstancias no le fueron favorables, y no pudo empezar esa carrera. Como le encantaba la Historia, y había sacado una magnífica nota en esa asignatura en selectividad, decidió comenzar esa carrera. Lo cierto es que le decepcionó un poco. Aquello fue duro para él. Unos meses después rompió con su novia y aquello le trastocó. Estaba en una ciudad nueva y no conocía a nadie. Al año siguiente todo cambió. Habían abierto una nueva Universidad en la que se impartían los estudios de periodismo. Sin pensárselo dos veces, se matriculó allí. Esto le abrió, una veza más, un mundo de nuevas posibilidades. Al hacer esta carrera, se volvió más extrovertido. Dejó de se tan tímido. Conoció a buenos amigos, y aunque no tuvo demasiada suerte en el amor -aunque tuvo alguna relación amorosa- su vida cambió para siempre. Aquel joven ya terminó la carrera. Estuvo trabajando de becario pero actualmente está en el paro. Aquel joven se llama Andrés. Le conozco muy bien, porque soy yo.
(A lo largo de estos 4 artículos os he contado algunas cosas que me han sucedido en mi vida, difrutarlos)

Una historia: adolescencia (Parte III)

Aquel chico se tuvo que trasladar de lugar de residencia. Al principio lo pasó mal, tenía que adaptarse a nuevas situaciones, nuevos compañeros. Al principio, seguía enamorado de aquella chica. Todo ello afecto a su rendimiento escolar. Además, sufría acoso por parte de algunos de sus compañeros. Aquel chaval sufrió mucho, y su moral se vino abajo. Ese primer curso en ese pueblo consiguió aprobar de forma ramplona. Pero el siguiente año fue un auténtico desastre. Suspendió nada menos que 5 asignaturas. Por tanto, tuvo que repetir curso. Aquello fue para él una experiencia dramática. Aquel año estaba realmente deprimido. Algunos de sus compañeros se burlaban de él, y el llegaba a casa y no lo contaba. Se tumbaba en la cama y no abría un libro. Algunas cosas positivas le pasaron por aquellos años, jugaba al fútbol sala en los juegos escolares y hizo buenos amigos. Le gustaba un compañera de instituto aunque ella nunca se enteró. Seguía siendo demasiado tímido. En aquellos tiempos no le gustaba demasiado salir de fiesta. No le llamaba la atención. Pero aquel chico tímido poco a poco volvió a cambiar. Después de haberlo pasado mal, volvió a salir adelante. Comenzó, otra vez, a sacar adelante sus estudios, a pesar de sus dificultades con las matemáticas. Le interesaban más asignaturas como Historia, Geografía, Filosofía o Economía. Había cumplido 17 años y su vida se volvía a transformar. Hizo nuevas amistades que le abrieron nuevos caminos. Comenzó a salir regularmente de fiesta. Al principio, con torpeza. No controlaba lo que bebía y bailaba de forma desaforada. Tuvo algún problema por esto. Pero ya se iba abriendo poco a poco. Ya se atrevía a más cosas. Por ejemplo, le confesó a una chica que le gustaba. El resultado no fue bueno, puesta que esta le rechazó con el argumento de que era demasiado feo para ello. Ello le hundió un poco. Pero el ya estaba lanzado y se fijó en otra chica y esta, en cambio le dijo que si. Para él fue su primera relación seria. Además, en esos meses, para recaudar dinero para el viaje de fin de la secundaria, organizaron un desfile. Y el se atrevió a desfilar. Hasta se puso mechas rubias en el pelo para estar más fashion. Aquel chaval cambió. Ya no era aquel empollón extremadamente bajito. Había crecido fisica y psicologícamente. Aquel año vivió las fiestas a tope. Y además tenía pareja. Aquella relación fue muy postivamente para él, a pesar de que no culminaron esa relación hasta pasados unos meses. Él a veces se impacentaba. Quería dejar de ser vigen. Tenía casi 18 años. Era una tarde de un mes de mayo. Los padres de su novia no estaban en casa. Ella por fin accedió a hacerlo. Aquella tarde él se entrenó en el sexo. Para él fue alucinante. Volvió a casa con la mayor de las sonrisas. Pero el curso acabó. Llegó la selectividad y aquel chaval tuvo que volver a cambiar de lugar de residencia. Durante algunos meses mes, aquella pareja sobrevivió, pero al final el amor se acabó y cada uno siguió su camino.

Una historia: pubertad (Parte II)

Ya sabéis lo que pasa cuando alguien llega a la pubertad, a los 12 o 13 años. Los cambios físicos y mentales son tremendos y tiene lugar un despertar sexual. Ahora vamos a seguir con la historia de aquel niño. Pasaron los años, y aquel niño creció. Era a principios de los noventa en aquel pueblo. El niño había llegado a convertirse en una espacie de empollón, al que le gustaba mucho estudiar. Incluso empezó a despertar en el una vena periodística. Se había comprado una grabadora y se pasaba el día grabando informativos y programas. Además, se había mudado a otra casa del mismo pueblo. Había cambiado de amistades. Se había hecho muy amigo de un compañero de clase, con el que compartía las tardes. Y el niño cumplió 12 años y empezó a cambiar en su comportamiento. Ya no le interesaba solo estudiar. Empezó a aficionarse al deporte, y en especial al fútbol. Y además se empezó a interesar por las chicas. Como era muy veloz, le encantaba jugar a pillar a las chicas. Y así, inocentemente, iba transcurriendo su vida. Ya no sacaba tan buenas notas, pero poco a poco iba saliendo del cascarón. Se enamoró, como es el amor a los 13 años, de una compañera de clase, que era bastante guapa e inteligente. Precisamente, de aquella a quién años antes había intentado basar. Si embargo tenía dos impedimentos: que no destacaba por su físico, era muy pero que muy bajito y era un tirillas, y además seguía siendo extremadamente tímido. A pesar de que esa chica le gustaba, nunca le llegó a confesar nada. Aquella chica se hizo novia de otro. Pero aquel chico estaba cambiando, y pasó de ser hostigado por los repetidores de la clase a ser protegido por ellos, y a ser su amigo. Aquel chico empezó a tener amigas una chica con la que se pasaba las tardes bailando y pasándolo bien en lugar de estar estudiando. Hasta el punto de que un día, ante el descenso en su rendimiento escolar, un profesor le preguntó, en presencia de su madre: ¿No estarás tonteando con esta chica? a lo que el respondió diciendo no, no que va. Un mentira para salvar la cara. Aquel año fue muy importante para el, fueron sus primeras experiencias amorosas, su primera borrachera, su primer pitillo, etc. La culminación a ese año tan especial tuvo lugar en el viaje de fin de curso, al finalizar 8º de EGB. Allí le besaron en la boca por primera vez, allí empezó a conocer el mundo de la noche. Parecía un sueño, pero se acabó de golpe. Su familia se tuvo que trasladar a otro lugar. Él ya no pudo consolidar su relación con aquella amiga especial. Su sufrimiento fue grande. Al final la distancia terminó provocando el olvido.