miércoles, 25 de mayo de 2011
El PP arrasa y el PSOE se hunde
El resultado de las elecciones de ayer no pudo ser más contundente. En las elecciones municipales la distancia entre el PP y el PSOE es de 10 puntos, distancia inédita en este tipo de elecciones. Por ejemplo, en 1995 la diferencia fue de 5 puntos, y en las del 2007 la distancia fue de apenas un punto. En números redondos el PP obtiene más de 8 millones de votos, frente a los apenas 6 de los socialistas. El PP gana 400.000 votos y el PSOE pierde nada menos que millón y medio de electores. Un auténtico hundimiento. Muchos de esos votantes fueron a engrosar la abstención o se fugaron a otros partidos, como IU. Incluso hubo fuga de votos del PSOE al PP. Las razones de este resultado están clarísimas, la pésima gestión de la crisis económica realizada por el gobierno central. Se ha votado en clave nacional, de tal manera que se han llevado por delante a los alcaldes y presidentes autonómicos del PSOE. Zapatero y su gobierno tienen la responsabilidad de haber llevado a su partido a una situación muy dificil. Pero volvamos a los datos, en las municipales, el PP arrasó ayer. Va a gobernar casi todas las principales capitales españolas. Tendrán alcaldes populares allí donde parecía casi imposible. Gobernará en ciudades como Sevilla o La Coruña, donde estaban los socialistas desde hace muchos años. Gana también en Zaragoza, dónde habrá que ver si gobierna o no. Incluso en ciudades como Badalona, han sido los más votados. Además gobernarán con mayoría absoluta en ciudades como Madrid, Valencia, Málaga, Murcia, Córdoba o Valladolid. En el bando socialista el panorama es desolador. Han sido los más votados en apenas 6 capitales de provincia. Han perdido ciudades tan emblemáticas como Barcelona o Sevilla, que han sido gobernadas tradicionalmente por los socialistas. El hundimiento ha sido total, incluso en localidades que siempre habían gobernado los socialistas. En cuanto a las autónomicas, los socialistas han perdido casi todo su poder territorial. El resultado es peor aún que el 1995. Sólo podrán gobernar en Extremadura, aunque allí tampoco han ganado. Han perdido Castilla-La Mancha, un feudo socialista que llevaban gobernando desde que se creo la comunidad autónoma. Además pierden Aragón, Asturias y Baleares. Toda España se tiño de azul. Los populares ganaron el 11 de las 13 comunidades autónomas dónde se celebraban elecciones. Es un monopolio popular. Nunca un partido había tenido tanto poder territorial. Ha sido un auténtico tsunami electoral. El PP tiene el camino despejado para ganar por mayoría absoluta las próximas elecciones generales. El PSOE tiene que cambiar muchas cosas. Hacer una refundación. Cambiar sus dirigentes y hacer un cambio profundo. De lo contrario se arriesga a pasar una travesía en el desierto de más de una década.
viernes, 20 de mayo de 2011
No hay que votar al PP
No se puede votar al PP. Es un partido en que están gentes de centro, conservadores y también de extrema derecha. Sus planteamientos de defensa a ultranza del liberalismo no son positivos para una sociedad. Como dijo el sr. Rajoy, su modelo es Cameron, que ha recortado brutalmente el estado del bienestar. Este planteamiento es inaceptable. Aparte de que Rajoy no se moja ni debajo del agua. No dice nada de lo que hará o lo que no hará. Lo cual resulta inquietante. Si alguien aspira a ser presidente, al menos tiene que explicar las medidas que pondría en marcha. ¿que haría para solucionar la crisis y el paro? el sr.Rajoy no contesta. Alude al cambio y poco más. Precisamente los que nos han metido en la crisis son los planteamientos liberales de desregulación del mercado. Es penoso que la derecha pida el voto puesto que su ideología es la causante de estos problemas. Aquí en España, con el agravante de hacer una ley del suelo que favoreció la especulación. Pienso que si llegan al gobierno, no lo van a hacer mejor que este gobierno. Lo mismo, meses después de las elecciones, habrá gente que se arrepentirá de su voto. Habrá manifestaciones en contra de su política de recortes. Además, tienen en sus listas numerosos políticos corruptos, como el presendente Camps. Es un partido en el que la extrema derecha da un discurso xenófogo en Badalona. Además, no paran de hablar de terrorismo cuando las cosas van bien. No es un partido muy democrático. Los cargos los eligen a dedo. No hay un sistema de primarias. En definitiva, para alguien de izquierdas es imposible votarles. El sr. Rajoy habla de renovación cuando lleva 30 años en política. Donde debería haber renovación es en el PP. Y además, se permiten criticar el movimiento 15-M sin conocerlo. Les llaman antisistema. Dicen que están teledirigidos por Rubalcaba y que van a reventar la jornada de reflexión. Todas esas acusaciones son falsas. No se puede confiar en el PP. Por eso el próximo domingo lo más sano es votar otras opciones electorales.
El voto en las elecciones
Creo que votar el próximo domingo es importante. Para cambiar las cosas también hay que ir a votar. Es muy respetable la opción personal de cada uno. Es comprensible que la abstención aumente, debido al hartazgo de la sociedad con respecto a sus políticos. La concentración en sol pone de manifiesto que los jóvenes quieren cambiar las cosas. Quieren cambiar el sistema. En este sentido, lo más coherente sería el voto en blanco. Es un voto de protesta contra los partidos, pero vas a las urnas. Si los políticos fueran inteligentes tendrían en cuenta el malestar ciudadano. Otra opción es el voto nulo, que también es una opción legítima. Mi opción personal es que si que iré a votar finalmente. Me ha costado decidirme porque pensaba abstenerme. Siempre había votado a un mismo partido, pero me han defraudado profundamente. Sin trabajo, sin perspectivas de futuro, sin casa, etc. Esta vez no puedo votarles. A quién no voy a votar es a la derecha. Nunca les he visto con simpatía y ahora menos. Han criticado el movimiento 15-M y no me parece justo. Les han dicho que eran antisistema o que estaban dirigidos por Rubalcaba. Eso es falso. Además, llevan corruptos en las listas de la comunidad valenciana, con Camps a la cabeza. Tienen un programa oculto de recorte brutal del estado del bienestar, tal y como lo hace Cameron en Gran Bretaña. Van a despedir funcionarios, bajar la calidad de la sanidad y la educación, o privatizarla. Las ayudas sociales disminuirán. Su ideología es neoliberal y yo estoy en las antípodas de ese pensamiento. Aquí en Castilla y León las cosas no van bien. Siguen marchándose jóvenes a otras regiones. Se van los más preparados. La despoblación rural sigue. Ni en ciudades como Valladolid hay empleo, ni público ni privado. Por tanto, no votaré al PP. Los partidos mayoritarios PP y PSOE han demostrado una gran incapacidad para gobernar este país, ya sea en Madrid o en Valladolid. No solucionan la crisis. Es necesario votar a otras opciones. Partidos distintos que tienen ideas que concuerdan más con mi pensamiento. Son opciones que defienden el estado del bienestar, que proponen impuestos a los bancos, que creen en lo público, y que defienden un estado social. Denuncian los desmanes del mercado, que han destrozado nuestro país. Creen que la política tiene que gobernar los mercados financieros y no al revés, como sucede ahora. Por estas razones votaré a IU. Ustedes voten a quién quieran, a otros partidos o o votar en blanco o nulo. Incluso pueden abstenerse.
No se enteran los políticos
Las concentraciones pacíficas del movimiento 15-M están sacando los colores al PP y al PSOE. Los partidos mayoritarios demuestran una vez más su miopía política. Sólo les interesa arrimar el ascua a su sardina. No les importa la crisis, porque ellos no la sufren. No quieren cambiar la ley electoral, para que todos los votos valgan igual. No quieren mejorar la democracia. Sólo quieren una cosa, el voto. Una vez les hayan votado, se olvidarán de los ciudadanos. Como siempre. No entienden a los ciudadanos. La gente está cansada de ellos. No les comprenden. No entienden que los mercados gobiernen a costa de los más débiles. No comprenden por qué los políticos no intentan solucionar los problemas de la gente. Sólo hay que leer lo que están diciendo los políticos para darse cuenta de ello. La gente que está en las calles de las ciudades no son antisistema. Quieren mejorar el sistema democrático. No son de ningún partido político. Simplemente salen a la calle para decir basta ya! basta de enfrentamientos absurdos, de recortes sociales, de crisis económica sin soluciones reales. No quieren que los mercados gobiernen y nos perjudiquen. Quieren una democracia más participativa. En definitiva, quieren una democracia real. En la que el ciudadanos cuente algo más que votando cada 4 años. Quiere cambios reales. Desde los medios de comunicación de la derecha de este país se están diciendo barbaridades acerca de los manifestantes. Según un periodista, textualmente que son grupos antisistema y que estos grupos mantienen un contacto regular con Batasuna-ETA. Sobran las palabras. También dicen que es una maniobra de Rubalcaba para impedir el triunfo del PP, como según ellos hizo el 13-M. Eso es radicalmente falso. Y los políticos también han mentido. Dice Esperanza Aguirre que ve "sospechoso" que "no se están manifestando frente a la moncloa" pero si ante la sede de la Comunidad de Madrid. Que cara más dura tienen nuestros políticos. Y que me dicen del alcalde de Valladolid, que dice que hay que "investigar quién está detrás de las movilizaciones" y que "curiosamente se producen días antes de las elecciones". León de la Riva insiste en que le recuerda a la jornada del 13-M. Sus declaraciones producen vergüenza ajena. Se equivoca el PP. Los jóvenes están indignados por las actitudes de todos los políticos, los PP y los PSOE. Los socialistas dicen que hay que votarles el domingo ¿Por qué?. No se enteran los políticos. Ya nos hemos cansado de ellos. O cambian o les hacemos cambiar. Ese es el objetivo. No otro. Independientemente de si te vas a abstener o vas a votar, las reivindicaciones de los manifestantes son justas. A ver si de una vez por todas se enteran los políticos.
Las batallas del 22-M
Las elecciones del próximo domingo se presentan como un test en clave nacional. No son elecciones generales, pero los partidos políticos no han querido hablar de los problemas locales. Los partidos mayoritarios han hablado de Bildu, de las manifestaciones de los jóvenes, etc. por cierto, no han aportado ninguna solución al problema dramático del paro, ni a la solución a la grave crisis económica. Pero lo que está claro es que estas elecciones tendrán repercusiones en los principales partidos. El PP aspira a convertir las elecciones es una especie de 'primarias' de las elecciones generales. Aspiran a gobernar, o más bien arrasar allí donde gobierna y conseguir ganar allí dónde nunca lo han hecho, como en Castilla-La Mancha. El PSOE intenta que no se hable de crisis porque no le conviene. Zapatero está desgastado y la gente quiere que se vaya cuanto antes. El partido socialista aspira a 'salvar los muebles'. Es decir, que en el último momento, el miedo a la derecha haga que los indecisos o los que no pensaban votar, acudan finalmente a las urnas. Es decir, que voten al menos malo. Creo que esta vez el voto a la contra, para impedir que gane la derecha no les va a servir. Muchos socialistas se abstendrán. Están cansados de los dirigentes actuales de su partido. Están hartos de no tener empleo. Y de no tener expectativas de encontrarlo. Están en desacuerdo con los recortes. No quieren que les bajen la pensión. No desean que les recorten sus derechos laborales, facilitando el despido y no facilitando la contratación. No están por la labor bajarse más el sueldo los empleados públicos. En definitiva, la gente corriente no tiene porque pagar la crisis que han organizado los poderes económicos. Volvamos al principio, las principales batallas en las elecciones se centran en comunidades como Castilla-La Mancha o en ciudades como Sevilla o Barcelona. Se trata de lugares que siempre han estado gobernados por los socialistas. En Castilla-La Mancha parece claro que va a ganar la derecha. Todas las encuestas lo señalan. La clave va a estar más en Guadalajara que en Ciudad Real. Según los sondeos, los populares tendrán una ventaja suficiente en Guadalajara como para romper el empate a escaños. Podrían conseguir allí 5 escaños frente a los 3 del PSOE. Por tanto, el feudo socialista puede dejar de serlo el domingo. A pesar de que Barreda se ha distanciado de Zapatero, la sombra de la crisis es alargada. Allí gobernará el PP con Mª Dolores de Cospedal a la cabeza. En Sevilla parece claro que el PP va a arrebatar al PSOE la alcaldía. Y lo hará por mayoría absoluta. Y en Barcelona, CIU gobernará con el apoyo del PP. Allí los socialistas perderán un feudo emblemático. Hay otros lugares como en Asturias, Aragón, Baleares o Extremadura donde lo más probable es que el PP gobierne, en detrimento del PSOE. En resumen un desastre socialista y una gran victoria popular. España se teñirá de azul. Esperemos que los electores luego no se arrepientan de su voto. Por el bien de la sociedad en su conjunto.
No son elecciones generales
Aunque algunos partidos estén empeñados en ello, en estas elecciones no se eligen a los diputados del congreso de los diputados. No presenta el sr. Rajoy ni Zapatero. Se elige a los alcaldes de los municipios y a los presidentes de 13 de las 17 comunidades autónomas del estado español. No se confundan, aunque haya partidos como el PP que les envíen publicidad electoral con la foto de Rajoy, no pueden votarle en estas elecciones. Habrá que esperar unos meses, a las elecciones generales. Por ejemplo, si en Castilla y León se celebran elecciones autonómicas, habrá que juzgar la labor del presidente de la Junta y de su gobierno. Habrá que valorar si merece o no la confianza de los ciudadanos. O si hay que votar por el cambio que representa la oposición. Si la gestión no ha sido buena para los ciudadanos, difícilmente se le podría votar. Aquí los jóvenes universitarios se siguen marchando de la comunidad. Y ya no vienen inmigrantes. La población de Castilla y León vuelve a disminuir. Pero volvamos al principio, aquí se trata de juzgar la gestión de los alcaldes y presidentes autonómicos. Bien es cierto que la siutación de crisis tiene que tener su reflejo en las urnas, pero no es menos cierto que cada momento tiene su afán. Las autonomías acumulan la mayoría de las competencias, no el gobierno central. Me refiero a la sanidad, la educación, la política social o el empleo. Son materias que inciden directamente en los ciudadanos. Y que decir de los ayuntamientos, de cuya gestión depende el ciudadano. En esta campaña no se ha hablado de los problemas de ayuntamientos o autonomías. Y son materias muy importantes. Se comenta que después de las elecciones, va a ver recortes presupuestarios en la administración local y autonómica. Y sin embargo, solo se hablado de temas estatales, como la presencia o no de Bildu, de la crisis o de las manifestaciones ciudadanas. Por no hablar de que algunos partidos tienen imputados en sus filas, con lo cual es imposible votarles. La corrupción es algo muy negativo para la democracia. Tampoco es positivo para la democracia que un mismo partido gobierne en todas las ciudades y comunidades autónomas. Nunca en treinta años se ha producido y alteraría la pluralidad territorial de nuestro país. Por las razones que he expuesto, es muy importante el sentido del voto. No vaya a ser que alguno se arrepienta después, si es que la gente aún tiene ganas de votar. Pero si vais a las urnas, pensar en clave local y autonómica. O podeis votar en blanco o nulo. Y si no os convence ninguno, podeis absteneros. Pero lo que está claro es que las elecciones del próximo domingo no son elecciones generales, aunque algunos se empeñen en ello.
El desplome del PSOE
Estas próximas elecciones van a significar un descalabro sin precedentes del Partido Socialista. Es posible que pierda todas las autonomías y la práctica totalidad de las ciudades españolas. Les pongo un ejemplo significativo: Castilla-La Mancha. Desde que se creo la autonomía ha estado gobernado por los socialistas. Primero con José Bono y ahora con José María Barreda. Ahora las encuestas dicen que por primera vez en la historia, el PP ganará los comicios. La pregunta es ¿Alguien cree que lo van a hacer mejor?. El mismo caso se da en Extremadura, feudo socialista desde 1983. También allí puede gobernar la derecha. ¿Lo han hecho tan mal los socialistas para que pierdan el domingo? La respuesta es compleja. Por una parte hay que decir que la gestión económica del gobierno del sr. Zapatero ha sido nefasta. El número de parados es escandaloso y preocupante. No hay expectativas de creación de empleo. La gente está cabreada con él y su gestión de la crisis. Pero, por otro lado, la mala gestión del gobierno central, va a llevarse por delante a presidentes autonómicos o a alcaldes cuya gestión ha sido eficaz. No cabe duda de que a la hora de votar va a ser determinante la situación del país. Es una campaña nacional, sin duda, en el que los problemas regionales o locales pasan a un segundo plano. Lo que no me cabe duda es que muchos votantes socialistas se van a abstener en estas elecciones. Es lógico. En primer lugar la gente de izquierdas está profundamente desorientada. Y luego están los indecisos, que no saben aún que hacer con su voto. Es normal. Se pueden dar todos los discursos que se quieran, pero la situación es insostenible. La política de recortes es una política neoliberal. Es una política que se espera de un partido de derechas ¿Dónde están las señas de identidad socialistas, de más gasto social y atención a los más débiles? Se perdió hace un año, por la presión europea. La política realizada por el gobierno central ha sido negativa para los más débiles estos últimos dos años. Se han recortado los derechos laborales de los trabajadores. Además, la reforma laboral no ha creado empleo. Han congelado las pensiones y aumentado la edad de jubilación. Han reducido el sueldo a los empleados públicos. Para los votantes socialistas, la pregunta es ¿que hacer en las elecciones? abstenerse o votar a partidos minoritarios. Habrá algunos que piensen que votarán a la derecha. Pero como van a votar al partido del cuanto peor mejor. Al partido que va a realizar recortes aún más dolorosos, similares a los de Cameron en Gran Bretaña. Una derecha que no arrima el hombro en el momento más importante. Que no se merece la confianza. La alternativa es clara, o bien no ir a votar. La segunda opción es votar a partidos minoritarios.
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