viernes, 20 de mayo de 2011

No se enteran los políticos

Las concentraciones pacíficas del movimiento 15-M están sacando los colores al PP y al PSOE. Los partidos mayoritarios demuestran una vez más su miopía política. Sólo les interesa arrimar el ascua a su sardina. No les importa la crisis, porque ellos no la sufren. No quieren cambiar la ley electoral, para que todos los votos valgan igual. No quieren mejorar la democracia. Sólo quieren una cosa, el voto. Una vez les hayan votado, se olvidarán de los ciudadanos. Como siempre. No entienden a los ciudadanos. La gente está cansada de ellos. No les comprenden. No entienden que los mercados gobiernen a costa de los más débiles. No comprenden por qué los políticos no intentan solucionar los problemas de la gente. Sólo hay que leer lo que están diciendo los políticos para darse cuenta de ello. La gente que está en las calles de las ciudades no son antisistema. Quieren mejorar el sistema democrático. No son de ningún partido político. Simplemente salen a la calle para decir basta ya! basta de enfrentamientos absurdos, de recortes sociales, de crisis económica sin soluciones reales. No quieren que los mercados gobiernen y nos perjudiquen. Quieren una democracia más participativa. En definitiva, quieren una democracia real. En la que el ciudadanos cuente algo más que votando cada 4 años. Quiere cambios reales. Desde los medios de comunicación de la derecha de este país se están diciendo barbaridades acerca de los manifestantes. Según un periodista, textualmente que son grupos antisistema y que estos grupos mantienen un contacto regular con Batasuna-ETA. Sobran las palabras. También dicen que es una maniobra de Rubalcaba para impedir el triunfo del PP, como según ellos hizo el 13-M. Eso es radicalmente falso. Y los políticos también han mentido. Dice Esperanza Aguirre que ve "sospechoso" que "no se están manifestando frente a la moncloa" pero si ante la sede de la Comunidad de Madrid. Que cara más dura tienen nuestros políticos. Y que me dicen del alcalde de Valladolid, que dice que hay que "investigar quién está detrás de las movilizaciones" y que "curiosamente se producen días antes de las elecciones". León de la Riva insiste en que le recuerda a la jornada del 13-M. Sus declaraciones producen vergüenza ajena. Se equivoca el PP. Los jóvenes están indignados por las actitudes de todos los políticos, los PP y los PSOE. Los socialistas dicen que hay que votarles el domingo ¿Por qué?. No se enteran los políticos. Ya nos hemos cansado de ellos. O cambian o les hacemos cambiar. Ese es el objetivo. No otro. Independientemente de si te vas a abstener o vas a votar, las reivindicaciones de los manifestantes son justas. A ver si de una vez por todas se enteran los políticos.

Las batallas del 22-M

Las elecciones del próximo domingo se presentan como un test en clave nacional. No son elecciones generales, pero los partidos políticos no han querido hablar de los problemas locales. Los partidos mayoritarios han hablado de Bildu, de las manifestaciones de los jóvenes, etc. por cierto, no han aportado ninguna solución al problema dramático del paro, ni a la solución a la grave crisis económica. Pero lo que está claro es que estas elecciones tendrán repercusiones en los principales partidos. El PP aspira a convertir las elecciones es una especie de 'primarias' de las elecciones generales. Aspiran a gobernar, o más bien arrasar allí donde gobierna y conseguir ganar allí dónde nunca lo han hecho, como en Castilla-La Mancha. El PSOE intenta que no se hable de crisis porque no le conviene. Zapatero está desgastado y la gente quiere que se vaya cuanto antes. El partido socialista aspira a 'salvar los muebles'. Es decir, que en el último momento, el miedo a la derecha haga que los indecisos o los que no pensaban votar, acudan finalmente a las urnas. Es decir, que voten al menos malo. Creo que esta vez el voto a la contra, para impedir que gane la derecha no les va a servir. Muchos socialistas se abstendrán. Están cansados de los dirigentes actuales de su partido. Están hartos de no tener empleo. Y de no tener expectativas de encontrarlo. Están en desacuerdo con los recortes. No quieren que les bajen la pensión. No desean que les recorten sus derechos laborales, facilitando el despido y no facilitando la contratación. No están por la labor bajarse más el sueldo los empleados públicos. En definitiva, la gente corriente no tiene porque pagar la crisis que han organizado los poderes económicos. Volvamos al principio, las principales batallas en las elecciones se centran en comunidades como Castilla-La Mancha o en ciudades como Sevilla o Barcelona. Se trata de lugares que siempre han estado gobernados por los socialistas. En Castilla-La Mancha parece claro que va a ganar la derecha. Todas las encuestas lo señalan. La clave va a estar más en Guadalajara que en Ciudad Real. Según los sondeos, los populares tendrán una ventaja suficiente en Guadalajara como para romper el empate a escaños. Podrían conseguir allí 5 escaños frente a los 3 del PSOE. Por tanto, el feudo socialista puede dejar de serlo el domingo. A pesar de que Barreda se ha distanciado de Zapatero, la sombra de la crisis es alargada. Allí gobernará el PP con Mª Dolores de Cospedal a la cabeza. En Sevilla parece claro que el PP va a arrebatar al PSOE la alcaldía. Y lo hará por mayoría absoluta. Y en Barcelona, CIU gobernará con el apoyo del PP. Allí los socialistas perderán un feudo emblemático. Hay otros lugares como en Asturias, Aragón, Baleares o Extremadura donde lo más probable es que el PP gobierne, en detrimento del PSOE. En resumen un desastre socialista y una gran victoria popular. España se teñirá de azul. Esperemos que los electores luego no se arrepientan de su voto. Por el bien de la sociedad en su conjunto.

No son elecciones generales

Aunque algunos partidos estén empeñados en ello, en estas elecciones no se eligen a los diputados del congreso de los diputados. No presenta el sr. Rajoy ni Zapatero. Se elige a los alcaldes de los municipios y a los presidentes de 13 de las 17 comunidades autónomas del estado español. No se confundan, aunque haya partidos como el PP que les envíen publicidad electoral con la foto de Rajoy, no pueden votarle en estas elecciones. Habrá que esperar unos meses, a las elecciones generales. Por ejemplo, si en Castilla y León se celebran elecciones autonómicas, habrá que juzgar la labor del presidente de la Junta y de su gobierno. Habrá que valorar si merece o no la confianza de los ciudadanos. O si hay que votar por el cambio que representa la oposición. Si la gestión no ha sido buena para los ciudadanos, difícilmente se le podría votar. Aquí los jóvenes universitarios se siguen marchando de la comunidad. Y ya no vienen inmigrantes. La población de Castilla y León vuelve a disminuir. Pero volvamos al principio, aquí se trata de juzgar la gestión de los alcaldes y presidentes autonómicos. Bien es cierto que la siutación de crisis tiene que tener su reflejo en las urnas, pero no es menos cierto que cada momento tiene su afán. Las autonomías acumulan la mayoría de las competencias, no el gobierno central. Me refiero a la sanidad, la educación, la política social o el empleo. Son materias que inciden directamente en los ciudadanos. Y que decir de los ayuntamientos, de cuya gestión depende el ciudadano. En esta campaña no se ha hablado de los problemas de ayuntamientos o autonomías. Y son materias muy importantes. Se comenta que después de las elecciones, va a ver recortes presupuestarios en la administración local y autonómica. Y sin embargo, solo se hablado de temas estatales, como la presencia o no de Bildu, de la crisis o de las manifestaciones ciudadanas. Por no hablar de que algunos partidos tienen imputados en sus filas, con lo cual es imposible votarles. La corrupción es algo muy negativo para la democracia. Tampoco es positivo para la democracia que un mismo partido gobierne en todas las ciudades y comunidades autónomas. Nunca en treinta años se ha producido y alteraría la pluralidad territorial de nuestro país. Por las razones que he expuesto, es muy importante el sentido del voto. No vaya a ser que alguno se arrepienta después, si es que la gente aún tiene ganas de votar. Pero si vais a las urnas, pensar en clave local y autonómica. O podeis votar en blanco o nulo. Y si no os convence ninguno, podeis absteneros. Pero lo que está claro es que las elecciones del próximo domingo no son elecciones generales, aunque algunos se empeñen en ello.

El desplome del PSOE

Estas próximas elecciones van a significar un descalabro sin precedentes del Partido Socialista. Es posible que pierda todas las autonomías y la práctica totalidad de las ciudades españolas. Les pongo un ejemplo significativo: Castilla-La Mancha. Desde que se creo la autonomía ha estado gobernado por los socialistas. Primero con José Bono y ahora con José María Barreda. Ahora las encuestas dicen que por primera vez en la historia, el PP ganará los comicios. La pregunta es ¿Alguien cree que lo van a hacer mejor?. El mismo caso se da en Extremadura, feudo socialista desde 1983. También allí puede gobernar la derecha. ¿Lo han hecho tan mal los socialistas para que pierdan el domingo? La respuesta es compleja. Por una parte hay que decir que la gestión económica del gobierno del sr. Zapatero ha sido nefasta. El número de parados es escandaloso y preocupante. No hay expectativas de creación de empleo. La gente está cabreada con él y su gestión de la crisis. Pero, por otro lado, la mala gestión del gobierno central, va a llevarse por delante a presidentes autonómicos o a alcaldes cuya gestión ha sido eficaz. No cabe duda de que a la hora de votar va a ser determinante la situación del país. Es una campaña nacional, sin duda, en el que los problemas regionales o locales pasan a un segundo plano. Lo que no me cabe duda es que muchos votantes socialistas se van a abstener en estas elecciones. Es lógico. En primer lugar la gente de izquierdas está profundamente desorientada. Y luego están los indecisos, que no saben aún que hacer con su voto. Es normal. Se pueden dar todos los discursos que se quieran, pero la situación es insostenible. La política de recortes es una política neoliberal. Es una política que se espera de un partido de derechas ¿Dónde están las señas de identidad socialistas, de más gasto social y atención a los más débiles? Se perdió hace un año, por la presión europea. La política realizada por el gobierno central ha sido negativa para los más débiles estos últimos dos años. Se han recortado los derechos laborales de los trabajadores. Además, la reforma laboral no ha creado empleo. Han congelado las pensiones y aumentado la edad de jubilación. Han reducido el sueldo a los empleados públicos. Para los votantes socialistas, la pregunta es ¿que hacer en las elecciones? abstenerse o votar a partidos minoritarios. Habrá algunos que piensen que votarán a la derecha. Pero como van a votar al partido del cuanto peor mejor. Al partido que va a realizar recortes aún más dolorosos, similares a los de Cameron en Gran Bretaña. Una derecha que no arrima el hombro en el momento más importante. Que no se merece la confianza. La alternativa es clara, o bien no ir a votar. La segunda opción es votar a partidos minoritarios.

La alternancia en Valladolid

En la ciudad de Valladolid casi no hemos conocido a otro alcalde. Lleva gobernando nada menos que 16 años. Toda una vida. El problema es que no es sano para la democracia que una persona detente el poder durante tantos años. Puede haber hecho cosas buenas, pero ya no. Cómo una persona se apoltrone en el poder, se "endiosa". Se cree por encima de todos. Es posible que no vea los problemas de la gente. Que se aleje de la realidad. Que cometa errores y las sentencias judiciales se le acumulan en su contra. Por lo tanto es urgente que todos los cargos públicos no estén más de ocho años en el poder, como en Estados Unidos. Es decir, que sólo puedan presentarse a dos mandatos. Cuando alguien lleva tanto tiempo gobernando suele carecer de proyectos e ideas nuevas. Se limita a gestionar. No es posible. Lo sano en democracia es la alternancia en el poder. Es una de las características de las misma. Los partidos políticos no deberían estar tanto tiempo al frente de una institución como es el ayuntamiento. Las consecuencias de que un alcalde gobierno tantos años las pagamos todos. No hay trabajo en Valladolid. Los jóvenes cuando acaban sus carreras se van a trabajar a Madrid. Esto tiene que acabar. No podemos consentir que siga al frente del ayuntamiento de valladolid una persona irrespetuosa y faltona, que no representa bien a la ciudad ni a sus ciudadanos. Con ocho años basta. El cambio político es bueno para que entren personas nuevas, de partidos políticos distintos, y que den un aire nuevo a la ciudad. Un proyecto novedoso no tendrá el desgaste del alcalde actual y tendrá muchas más ideas e ilusión por hacer las cosas mejor. Ojalá algún día llegue la alternancia a Valladolid. Sería bueno para la ciudad, aunque muchos no lo vean.

Las elecciones en Castilla y León

En Castilla y León mi generación no ha conocido a otro partido en el gobierno de la región. El Partido Popular lleva gobernando la comunidad autónoma desde hace 24 años, que se dice pronto. Además tiene mayoría absoluta, por lo que su poder es omnímodo. Parece lógico que en democracia haya alternancia en el ejercicio del poder. En el gobierno de España se ha producido varias veces la misma. Ha gobernado el PSOE y el PP. No es bueno para la democracia que un único partido controle durante tantos años una autonomía. Los proyectos políticos se agotan, las ideas se acaban y es necesario el cambio de partido en el poder. Cuánto más tiempo esté alguien en el poder, existen más posibilidades de que afloren casos de corrupción. Los partidos políticos que llevan demasiado tiempo en la poltrona extienden sus redes más allá de lo sano en una democracia. Pueden llegar a tener redes clientelares. Gente que depende de ellos para conseguir determinadas cosas. Y eso hace más difícil la alternancia. También lo hace la sociología del territorio o la situación general del país. La concentración de poder en una persona puede ser nefasta. Los políticos se "endiosan". Se alejan de la realidad. No ven más allá de lo que le dicen sus asesores o pelotas profesionales. Viven en una burbuja. Lo sano en una democracia es la alternancia. Ojalá hubiera limitación de mandatos. Lo normal sería que los políticos no pudieran estar en el poder más de 8 años. Sería sano para la democracia. El cambio político es algo normal y beneficioso. Sirve para que entre aire nuevo. Para que se renueve la democracia. Un nuevo proyecto siempre vendrá con mayor ilusión y con ganas de hacer las cosas bien. Ojalá que la alternancia llegue a Castilla y León. Sería bueno para todos, aunque muchos no me crean.

Elecciones en Laguna de Duero

Yo pertenezco a un municipio de 22.000 habitantes llamado Laguna de Duero, cerca de la ciudad de Valladolid. En Laguna de Duero tenemos un alcalde desde hace 24 años. Yo no he conocido a otro alcalde. Pertenece a un partido independiente aunque gobierna con la derecha. En este tiempo el pueblo ha crecido en población y ha mejorado. Pero creo que ahora es muy necesario que haya alternancia en el gobierno municipal. Con el agravante de que hace 4 años no ganó ni siquiera las elecciones. Tendría que gobernar la lista más votada. Lo que no puede ser es que se previerta la soberanía popular. Por ello, este alcalde debe dar paso a nuevas personas, con nuevas ideas, para que den un impulso al municipio. La concentración del poder en una persona es muy negativa. Se alejan de la realidad. Se creen con derecho a todo. No puede ser. Lo sano es la alternancia. Lo normal sería hacer una ley que limite los mandatos a 2. Un tiempo más que suficiente para desarrollar un programa de gobierno. Todo ello mejoraría la calidad de la democracia. En definitiva, el cambio es positivo para que entren personas nuevas, con ilusión, que den un aire nuevo al pueblo. Ojalá algún día llegue la alternancia a Laguna de Duero. Sería bueno para el municipio, aunque algunos no lo ven así.